En la vida nos suceden cosas, diferentes eventos que pueden cambiar el curso de lo que habíamos planificado. Algunas veces, estas cosas tienen que ver con la incertidumbre, el miedo al futuro, a lo desconocido, a lo que vendrá.
Cuando a una persona le diagnostican cáncer (esa palabra tan temida) inmediatamente se arremolinan un sinfin de sentimientos muchas veces contradictorios. Desconcierto, inseguridad, ganas de "hacer de cuenta que esto no está sucediendo", ira, tristeza.
Es aquí donde cobra importancia el poder compartir con el otro (muchas veces no es alguien cercano, por quien se teme, a quien no se quiere "cargar" con otra cosa más)todo lo que está sucediendo. Los cambios, el presente y el futuro.
La vida, porque de eso se trata: de vivir cada momento, de luchar por lo que se quiere, por lo que se tiene (la vida, uno mismo). Nadie mejor que un par, alguien que pasó o transita por el mismo camino para entender que a veces uno no desea hablar, o que los miedos suenan tan irracionales que hasta suena imposible ponerlos en palabras.
Acompañar en silencio, acompañar con la presencia. Estando, escuchando. Caminando al lado. Entendiendo y aceptando, pero a la vez empujando hacia adelante para no estancarse en el pasado.
Hay tanto por hacer!!!!
Que el cáncer no te paralice, ni anestecie tus sentimientos.
Comparte tu experiencia.
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